Con todo lo que ha pasado en estos días, es imposible ser indiferente. Día con día siento una enorme tristeza, pero he descubierto que con mis perrhijos, he logrado desconectarme un poco y recargar mis baterías – pues es necesario, por salud mental, hacer una pequeña pausa-.

Con mucho ánimo de contagiarlos, les comparto un poco mi loca historia y experiencia.Perrhijos

Antes de contarles, les aclaro que ésta es una pequeña confesión, que probablemente resulte cruel, pero es lo que es.

Hace unos años, talvez 3 o 4, mi switch del espíritu jardinezco se activó -es que tengo mil espíritus en stand by que se viven activando por temporada-. En ese momento mi idea era tener un jardín bello, lleno de flores. Me gustaba mucho plantarlas yo misma, aunque resultara bastante cansado hacer los huequitos de cada plantita. En fin, no sé cuanto me duró; creo que un poco más de lo que me duraban las plantas antes que murieran.

Pensé que talvez no era lo mío; que no tenía las manos, o facilidad de jardinera y decidí probar con un pequeño cactus, que no murió, pero el problema fue que lo dejé a un lado y lo descuidé.

No seguí con eso de las plantas, a la fecha creo que se me siguen muriendo o las mato
… llanto de cocodrilo…

Después de un corto tiempo otro switch quería encenderse -otro espíritu matón apoderándose vilmente de mí- y me dije lo siguiente: “Antes de tener un hijo, debo comprobar cómo seré con el cuido de un perrito…”. No recuero a quien más se lo comenté, pero sé que mi bella madre lo recordará. Volviendo a la frase -ya se que suena súper mal-, les digo que en ese momento no pensaba seriamente en tener mascotas.

Mis dos chiwines perrhijos

Perrhijos

Teo y Ozzy, mis preciosos fotogénicos.

Como ya saben, Teo llego primero; me lo gané en una oferta de 2×1. De El, llevo siendo su mamá por 10 meses aprox. -¡los tiempos son importantes!-. No me imaginé que tan pronto tendría una ternura de responsabilidad pero es bien difícil resistirse a esos ojitos grandes y cuadrados que piden mucho amor -tiene ojos como cuadrados redondeados-.

Perrhijos

Te veo

Ya que pasaba solito, pensamos que era necesario que tuviera una buena compañía. Su hermanito nos llegó unos meses después. Con Ozzy, no me imaginaba que se me multiplicaría la responsabilidad -porque este chiwin, sí que vale por 5-. Lo extraño de El es que a veces parece un gato, con un afecto de iceberg pero también irresistible. Con El, ya vamos sobre los 6 meses.

El afecto del Ozzy y su capacidad de llevarme al límite, son directamente proporcionales al pelo que bota. -GeoCerrato

Con ellos se encendió mi switch -ya plan serio- de mamá perruna, y soy honesta, que el cuido de ambos es toda una odisea pero vale la pena.

Cuidando a los perrhijos

Es importante -antes de tener a un pequeño peludo- estar claros que ellos requieren mucho tiempo y paciencia. Una vez con ellos, es importante moldearlos a nuestra forma, y conocerles todas sus mañas; porque todos son totalmente diferentes. Esto me ha ayudado a detectar cuando algo no anda bien con ellos.

Acá les comparto las cosas de las que habitualmente estoy al pendiente con ellos:

  • Comida

    Es importante saber la cantidad de comida que se les da, pues debe ir acorde a su peso. También la calidad de la misma depende de la edad, pues para los cachorros -o menores de 1 año-, ya que están en crecimiento, es mejor alimentarlos con pedigree de mejor calidad para prevenir enfermedades.

    Para Teo, lo normal al día son 200g de pedigree y para Ozzy va de 400 a 450g, para ambos, se les puede mezclar con bolsitas o enlatados de carne (siempre los de comida para perros).

    Perrhijos

    Comiendo a cuenta gotas

  • Meriendas o Incentivos

    Las galletitas -así les digo yo- en forma de huesito son necesarias. Es una forma de calmarlos, premiarlos o tener su atención. Creo que son como los dulces para los niños, no hay que abusar de ellas.

    Otra cosa que los vuelve locos es un huevo crudo -ya sea en la comida o aparte-. Si los ven desganados, pongan un huevo esparcido en la comida para evitar que pasen mucha hambre. Pueden darselos 1 o 2 veces por semana.

    Y ahora las frutas, igualmente sin abusar, trocitos de bananos y uvas rojas son la emoción para Ozzy; Teo es mas reservado con esto. Las manzanas no le gustan. La remolacha y la zanahoria si.

    Perrhijos

  • Baño

    Como es lo normal, lo realizamos cada 15 días a pesar que se ensucien a los 10 minutos. De preferencia se deben utilizar dos shampoos, uno para la piel y otro para el pelo. El más importante es el de la piel, hay que asegurarse que en el envase indique que es antiséptico y antibacteriano. En el caso del pelo, debe ser acorde al color. En nuestro caso, solo lo utilizamos para el Ozzy.

    Al día siguiente del baño, es un must peinar al peludo, y hacerlo también de 1 a 2 veces a la semana.

    Perrhijos

    Recién bañaditos

  • Golpes & Salud

    Ya que son 2 perritos machos, los juegos y correteos son muy comunes, y toca estar al pendiente.

     

    Perrhijos

    Ozzy jochando a su hermano mayor.

    Sobre los golpes; una mañana Teo amaneció con sangre en un ojito, inmediatamente lo lleve a la veterinaria. Si les llega a pasar algo similar, deben limpiarlo con solución salina, nunca con agua.
    Ya que su golpe fue en el parpado, debía aplicarle un antibiótico (Ofloxacina – gotas) y un ungüento (Epitelizante Ocular – similar a la terramicina). Esos días lo cuide de más para evitar una infección; lo bueno es que terminó siendo un buen paciente.

    También con Teo, nos pasa que es alérgico y propenso a problemas de la piel. Cuando le veo un chimón, debo limpiarlo con agua oxigenada, ponerle un spray (Neosept – Antiinfeccioso y cicatrizante dermatológico) y evitar que el mismo se lastime para que sane rápido.

    Otra cosa, es que estar pendientes de las vacunas y desparacitaciones. Con ambos, me ha pasado que cuando los veo inquietos, los reviso y me doy cuenta cuando se sienten mal de la panza. Si es de noche y no puedo llevarlos a la veterianaria lo que hago es:
    1. Diluir en medio vaso con agua un sobrecito de probiótico y se lo doy con una jeringa -en caso que no se lo tome solo-.
    2. Darle un yogurt. Probablemente piensen que como los lácteos son malos para ellos, no sea conveniente darles yogurt, pero no, es una excepción a la regla. El yogurt contiene cultivos activos de bacterias buenas, que cuando llegan a la panza de tu perrhijo, ayudan a que la flora intestinal funcione mejor.

Por el momento esta ha sido mi experiencia con mis perrhijos.
Perrhijos

Mis perrhijos locos.

Ellos me mantienen activa, y en mis días de ánimo bajo ellos con sus cosas me animan, platicamos aunque creo que solo me entienden un 10%, me sirven de peluchitos y hasta practico peinados. También me inspiran fotográficamente y los ocupo de modelos.

 

Si quisieras llevarlos de paseo podría interesarte: ¿Se admiten mascotas?

 

El perro es el único ser en el mundo que te amará, más de lo que se ama a sí mismo

– John Billings

 

Si tienen alguna consulta, sobre todo con el Ozzo -yo tenía mil dudas antes de tenerlo por la raza-, no duden en dejarla en los comentarios o escribirme a info@geocerrato.com

 

 

 

Categorías: Mascotas

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